Investigación
La historia del santuario de Foix
Del castillo documentado en el 984 a la restauración del siglo XX, el santuario de Santa Maria de Foix conserva las huellas de más de mil años de historia. Esta investigación repasa su evolución a través de documentos, estudios arqueológicos y testimonios, y distingue los hechos documentados de las tradiciones y las cuestiones todavía abiertas.
En lo alto de una colina de Torrelles está el santuario de Santa Maria de Foix. Esta es su historia en pocas palabras: una leyenda, un castillo, un crimen, un incendio y un pueblo que lo volvió a levantar.
2025 24 referencias 59 citas
tradición local Leyenda
La cueva y la leyenda del pastorLa leyenda del pastor
Cuenta la leyenda que un pastor encontró una imagen de la Virgen en la cueva que hay bajo la iglesia. Se la llevó, pero cuando llegaba a donde hoy está la ermita del camino, la imagen desaparecía y volvía a estar en la cueva. Después de tres veces, se lo contó al alcalde y se decidió construir allí una iglesia.
Es una tradición antigua: ya aparece en un documento de 1726, y los goigs la explican en verso. Pero es una leyenda, y no dice cuándo se hizo de verdad la primera iglesia.
La tradición local sitúa el origen del santuario en la cueva que hay bajo la iglesia.
La leyenda del hallazgo de la Virgen vincula este espacio con la fundación del templo. Es un testimonio de la devoción al lugar, pero no permite establecer cuándo se construyó la primera iglesia.
Cels Gomis recogió esta narración en 1888: un pastor encontró la imagen de la Virgen en la cueva y se la llevó dentro del zurrón. Al llegar al lugar donde está la ermita del camino, la imagen desapareció y reapareció en la cueva. Según el relato, el hecho se repitió tres veces. Después de comunicarlo al alcalde, se decidió construir allí la iglesia.
La narración asocia la ermita del camino con el lugar donde desaparecía la imagen. En agosto de 1889, Josep Castellanos describió allí la inscripción «Ex-voto 1707» en el dintel de la puerta, con el escudo del pueblo encima. También recoge que la procesión de Pascua se detenía allí a rezar una salve.
Castellanos también describió una amplia arcada sobre la cueva que sostenía el camarín de la Virgen y dos pequeñas naves añadidas a la iglesia. Esta disposición situaba la imagen justo encima de la cavidad.
La leyenda ya aparece en una sentencia de la curia de Tarragona de 1726, que atribuye la construcción del templo al milagro de la Virgen ante un pastor: ob insigne Miraculum, quod Beata Virgo à quodam Devoto Pastore. El pasaje documenta la presencia de esta tradición en un texto eclesiástico anterior a los relatos excursionistas del siglo XIX.
siglo II a. C.
Los vestigios de época ibéricaAntes de la iglesia, los íberos
Mucho antes de que hubiera ninguna iglesia, en la colina ya había gente. Las excavaciones de 1985 encontraron allí cerámica ibérica, de hace más de dos mil años, y al pie de la colina localizaron un horno de alfarería de la misma época.
Los restos arqueológicos sitúan la presencia humana en la colina en época ibérica, mucho antes de las primeras referencias documentales al castillo y a la iglesia.
La intervención arqueológica de 1985 localizó cerámica ibérica en la colina y en los rellenos utilizados para nivelar el terreno durante la construcción de la iglesia. Se trata, en este último caso, de materiales antiguos incorporados a capas posteriores. Al pie de la ladera de poniente se identificó un horno de alfarería, mientras que la prospección del Pla de les Torres aportó materiales de la misma época.
Hacia 1910, Cels Gomis ya había descrito en la Geografia General de Catalunya el hallazgo, en el término de Torrelles, de un horno con cerámica campaniense, saguntina e ibérica pintada, así como de sepulturas cubiertas con tejas planas romanas. No se puede determinar si se trata del mismo horno: Gomis no precisa su ubicación y el estudio arqueológico no menciona esta noticia.
607 o 608 Sin confirmar
Las indulgencias atribuidas al siglo VIIUna fecha que no se puede demostrar
Un libro de 1657 asegura que la iglesia ya existía en el año 607, cuando un papa le habría concedido indulgencias, unos perdones especiales para los fieles. Un cuadro que colgaba en el santuario hablaba del 608.
Serían fechas antiquísimas, pero ningún documento de la época las confirma. El cuadro, además, se quemó en 1936.
Las fechas más antiguas atribuidas al templo provienen de testimonios muy posteriores a los hechos que describen. Para valorarlas, hay que distinguir la fecha de la noticia de la fecha del documento que la transmite.
En Jardín de María, publicado en 1657, el dominico Narcís Camós recoge una noticia según la cual el templo ya existía en el año 607, cuando habría recibido indulgencias del papa Bonifacio IV.
En agosto de 1889, Josep Castellanos describió un cuadro manuscrito en catalán expuesto en el santuario que enumeraba las indulgencias concedidas al templo. Allí leyó la fecha del 608. El cuadro podría estar relacionado con la noticia recogida por Camós, pero esta relación no está documentada.
Una noticia con dos dataciones
1657 · Narcís Camós
desde los años seys cientos, y siete
1889 · transcripción de Castellanos
ya en el año 608 fue concedida la primera indulgencia
La fecha de 608 es compatible con el pontificado de Bonifacio IV (608-615); la de 607 no lo es. Esta coincidencia, sin embargo, no acredita la concesión de la indulgencia. El testimonio de Castellanos remite a un cuadro expuesto en el templo, sin aportar el documento pontificio original.
La concesión de indulgencias en el siglo VII no queda acreditada por las fuentes consultadas. No se ha establecido la fecha de redacción del cuadro ni el origen de las noticias que recogía. Hay que tratarlo como un testimonio de la tradición del santuario, pendiente de contraste documental.
El estudio documental asociado a la excavación de 1985 recoge dos noticias más: una reedificación de la iglesia en el año 703 y la entrega de un templo a la canonjía de Santa Maria de Foix en 1010. Los autores señalan que la arqueología no permite confirmar estas fechas, dado el mal estado de las estructuras más antiguas. La verificación requiere localizar los documentos en los que se basan.
Se han revisado los registros publicados de Clemente IV (1265-1268) y Bonifacio VIII (1294-1303), porque el pontificado de Clemente IV coincide con las obras documentadas en Foix en 1263 y 1267. No hay ninguna indulgencia para Santa Maria de Foix, ni para ninguna otra iglesia del obispado de Barcelona.
un cuadro manuscrito en catalán, explicativo de todas las indulgencias que pontífices y prelados de la Iglesia concedieron a los fieles de la parroquia
Así lo describió Josep Castellanos en agosto de 1889. El cuadro y el archivo del templo se quemaron el 22 de julio de 1936.
No se ha localizado ninguna fotografía de él. Una imagen anterior a 1936 podría ayudar a reconstruir su contenido.
984–1198
El castillo y las primeras referencias documentalesPrimero hubo un castillo
El documento más antiguo que conocemos donde aparece Foix es del año 984. Para marcar el límite de unas tierras, menciona «el término del castillo de Foix». En lo alto de la colina, pues, ya había un castillo, aunque no sabemos cuándo se construyó.
Un testamento de 1198 dejó encargada la construcción de una iglesia allí en honor de Dios y de la Virgen María. Los muros bajos que todavía se ven bajo el santuario son lo que queda del castillo.
La referencia documental más antigua a Foix identificada en esta investigación corresponde al castillo y a su término.
El 9 de diciembre del 984, Sendred, de la casa de Gurb, donó a la iglesia de Sant Pere de Vic la mitad de un alodio en el condado de Barcelona que incluía el castillo de Font-rubí y las torres de Murrocurto y de Guardiola. Al describir sus límites, el documento sitúa a poniente el término del castillo de Fodex.
El topónimo Fodex corresponde a Foix. El castillo figura ahí como límite de los bienes donados, no como objeto de la donación.
El índice antiguo del cajón, hecho en 1812, hace un resumen en catalán y añade un detalle que el resumen de la edición no da: si Sendred moría sin hijos, la donación se extendía al resto de sus alodios, en el condado de Barcelona y en el Vallès, en la Marca, en el condado de Manresa y en el de Vic.
Una referencia de 1067 vuelve a situar el castillo de Foix como límite de otro término, el de Pontons, en una venta de Bernat Oleguer al conde de Barcelona. La noticia se conoce por la bibliografía; la consulta directa de la edición del documento sigue pendiente.
La mención de 984 permite establecer que el castillo ya era una referencia territorial con término propio. Documenta su existencia en aquella fecha, pero no permite precisar cuándo se construyó.
La referencia de 984 se localizó a partir de la tesis doctoral de Marçal Díaz Ros (2024) y se contrastó con la edición de la Catalunya Carolíngia. Según el índice del volumen, es la única mención de Foix que consta en él.
La excavación de 1985 identificó bajo la iglesia restos de un edificio rectangular anterior, de dimensiones próximas a la nave actual, pero más reducidas. Se conserva la cimentación del muro sur, mientras que el muro norte no se pudo documentar. El suelo era de roca natural recortada y regularizada, y el acceso se situaba a poniente.
Los arqueólogos plantean que, si este edificio tuvo una función militar, habría que relacionarlo con el castillo de Foix. Es una hipótesis sobre el uso de las estructuras anteriores al templo, que no permite identificarlas con certeza como parte de la fortaleza.
El testamento de Guillem de la Granada, de 1198, contiene legados para que los albaceas edifiquen una iglesia en honor de Dios y de la Virgen María. En 1263 se documenta la decisión de ampliar el templo.
La configuración de la colina ayuda a entender el carácter defensivo del conjunto. Situado a 661 metros de altitud, se organiza en tres terrazas sostenidas por muros de contención. El estudio arqueológico describe, en la terraza inferior, un lienzo de muralla y la puerta del recinto con arco de medio punto; al lado, los restos de un edificio cuadrado de tres pisos destinado a dependencias. A poniente había una torre más antigua, mientras que el cortado rocoso protegía el lado norte.
Entre el abandono de la villa romana de la Verna, en el siglo V, y la referencia de 984, la investigación no ha localizado documentación escrita del término. El vaciado del tomo I del Cartulari de Sant Cugat, que llega hasta el 999, no ha permitido identificar en él topónimos locales. Los tomos II y III también se han vaciado, pero el documento 1160, fechado en 1185 y citado como primera mención del nombre de Torrelles, cae en unas páginas que faltan en la copia que tenemos. Se ha pedido su reproducción a la Biblioteca de Catalunya.
Dos documentos relacionan Foix con la familia Cervelló. En el testamento del 3 de mayo de 1262, Guillem de Cervelló dispone que los castillos de Cervelló, Foix, Vilademàger, Miralles y Santa Perpètua revertirán al hospital. En 1303, el encabezamiento de la visita pastoral a Vilademàger dice que el obispo de Barcelona fue invitado por Guerau de Cervelló «apud Torrelles».
El 2 de mayo de 1388, el rey Juan I y la reina Violante vendieron el castillo, la villa y el término a Bernat de Pinós, doctor en leyes y ciudadano de Barcelona. Tres siglos después, este documento se utilizó para fundamentar la reclamación señorial del derecho exclusivo de caza y pesca en el término.
1303
La visita pastoral de Ponç de GualbaLa visita del obispo
En julio de 1303, el obispo de Barcelona visitó la parroquia. Reunió a los vecinos en Torrelles y envió a un canónigo a ver la iglesia del cerro. La visita dejó por escrito los nombres de quienes declararon: es la lista de vecinos más antigua que se ha encontrado.
También quedaron escritas las faltas del rector, Jaume Torra. Tenía dos hijos con una mujer de Vilademàger y prestaba dinero con interés. Lo reconoció y se comprometió a pagar veinte sueldos para las obras de la iglesia.
El 20 de julio de 1303, el obispo de Barcelona Ponç de Gualba visitó la parroquia de Foix. Convocó a los feligreses en el lugar de Torroeles, el núcleo de Torrelles, y envió a un canónigo a inspeccionar la iglesia del cerro.
La convocatoria muestra que el núcleo de Torrelles ya actuaba como lugar de reunión de los feligreses, a pesar de que la sede parroquial continuaba en el cerro de Foix.
El documento identifica a los testigos que declararon bajo juramento: Ferrer y Bernat ça Val, Ramon de Muntanyana llamado Cavaler, Guillem Malet y Arnau Poculul. Es la relación de feligreses más antigua localizada en esta investigación.
La visita recoge acusaciones contra el rector Jaume Torra: mantener una relación con una mujer de Vilademàger, con quien tenía dos hijos de cinco y seis años; haber hecho tonsurar fraudulentamente a un hijo, es decir, iniciarlo en el estado clerical; y prestar dinero con interés. El registro consigna el reconocimiento de los hechos y el compromiso de aportar veinte sueldos para las obras de la iglesia.
1330
La construcción del templo y la consagración de 1330La iglesia que aún vemos
En el siglo XIII la iglesia se rehízo, más grande y con muros más sólidos, y el 21 de diciembre de 1330 se consagró con tres altares. La estructura que vemos hoy proviene de aquellos años.
En 1985, durante la restauración, los arqueólogos excavaron bajo el suelo. Pudieron leer cómo había crecido el edificio, fase tras fase, y recuperaron 138 monedas, desde la Edad Media hasta el siglo XX.
Las fuentes recogen la decisión de ampliar la iglesia y hacer un retablo nuevo en 1263, y la ampliación de la cámara de la Virgen en 1267, con licencia del obispo Arnau de Gurb. El acta transcrita por Camós sitúa la consagración del templo el 21 de diciembre de 1330.
El estudio arqueológico sitúa en la segunda mitad del siglo XIII la sustitución del edificio anterior por un templo rectangular, con muros más sólidos asentados sobre la roca y pavimento de cal. En el interior había arcos formeros apuntados y una bóveda de losas calcáreas colocadas de canto, reforzada en el centro por un arco fajón. La cubierta era de teja árabe, a dos aguas.
Obras de 1263 y consagración de 1330
Datación recogida en otras publicaciones
Consagración de la iglesia en 1263
1657 · acta transcrita por Camós
m.CCCXXX
La transcripción del acta indica el año 1330, expresado con las cifras romanas m.CCCXXX. La fecha corresponde al pontificado barcelonés de Ponç de Gualba (1303-1334). El 1263 hace referencia a la decisión de emprender obras, un hecho distinto de la consagración.
Según el estudio de Fierro y Solé, la consagración fue oficiada por Pere, obispo de Santa Justa, en Cerdeña, por delegación del obispo de Barcelona. El acta menciona tres altares, dedicados a la Virgen, a san Miguel y a san Macario.
La presencia de altares dedicados a san Macario y a san Miguel aporta contexto a una figura de la clave de bóveda que el arquitecto restaurador relacionó con uno de estos dos santos. Por sí sola, sin embargo, no permite identificarla con certeza.
A esta fase corresponde la estructura básica del templo conservado. El muro de levante fue sustituido por una cabecera poligonal. La bóveda estrellada del presbiterio presenta nervaduras gruesas y molduras que los arqueólogos describen como «extraordinariamente toscas y sencillas»; la clave representa a la patrona del santuario. También se atribuye a esta fase la puerta de mediodía, con arco de medio punto y grandes dovelas.
El arquitecto restaurador Rafael Vila i Rodríguez describió una nave de 14,90 metros de largo, 5,90 de ancho y 7 de alto, cubierta con una bóveda de cañón de punto de almendra, de concepción románica. El ábside es semidecagonal, inscrito en un círculo de 3,20 metros de radio. En el muro de poniente se sitúan el rosetón y el campanario de espadaña de cuatro arcos.
Vila identificó un sistema de proporciones basado en la cana destre y en la razón 3/2, que relacionó con procedimientos constructivos empleados en Cataluña entre los siglos X y XII. Según su análisis, la nave sigue este sistema, mientras que las capillas del norte presentan un grosor de muro diferente y el ábside es posterior a los muros de la nave.
Esta lectura arquitectónica permite proponer una secuencia relativa de construcción: la nave precede al ábside y a las capillas añadidas. No establece, por sí misma, una fecha concreta para cada elemento.
La excavación de 1985, dirigida por Javier Fierro y Xavier Solé en el marco de la restauración, permitió estudiar las estructuras bajo el pavimento. Los arqueólogos identificaron diez fases constructivas. Las dos primeras (el poblado ibérico y las noticias documentales anteriores al siglo XI) no dejan planta; las ocho restantes son estas.
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siglo XI
El primer edificio
Edificio rectangular anterior al templo actual, de dimensiones más reducidas. Se conoce la cimentación del muro sur; el muro norte no se pudo documentar. El suelo era de roca recortada y regularizada, con acceso por poniente.
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siglos XII y XIII
La nave medieval
Un templo nuevo sustituye al anterior, con muros asentados sobre la roca, pavimento de cal, arcos apuntados y una bóveda de losas colocadas de canto. Las fuentes documentan la decisión de ampliar la iglesia en 1263.
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1320–1330
La cabecera poligonal
El muro de levante se sustituye por el ábside poligonal. Esta fase configura la estructura básica del templo conservado y la puerta de mediodía. El acta de consagración menciona los altares de la Virgen, san Miguel y san Macario.
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1378
La capilla del norte
Capilla cuadrangular fundada por Ramon Mascaró, canónigo de Barcelona, bajo la advocación de san Nicolás y santa María. La roca se recortó para situar el pavimento al mismo nivel que el de la nave.
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siglo XV
El pórtico de mediodía
Un pórtico paralelo a la fachada sur, con arcos apuntados de dovelas de piedra tosca. Era el primer tramo del paso que comunicaba la iglesia con el camarín de la Virgen, en una cueva natural bajo el ábside.
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siglo XVII
La segunda capilla del norte
En 1557 se abre una segunda capilla en el muro septentrional, de planta trapezoidal, con bóveda de arista de ladrillo y ménsulas decoradas con cabezas de angelitos. En el tercio oriental de la nave se alza un coro.
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1705
La capilla del Santo Cristo
El rector Diego Ortiz obtiene licencia para hacer una capilla dedicada al Santo Cristo en la fachada de mediodía, tapiando dos arcadas del pórtico. Son del mismo momento un coro nuevo, tres osarios, la pila bautismal sobre un podio y el primer pavimento de baldosas.
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siglo XIX
El último estado
La sacristía, un cuerpo cuadrangular adosado al ángulo sudeste con un osario debajo, había inutilizado el paso hacia la cueva. Esta es la planta del santuario antes de que los hechos de 1828 y de 1892 dejaran suprimida la parroquia.
La capilla de 1378 fue fundada por Ramon Mascaró, canónigo de Barcelona y rector de Sant Joan de Mora, en el obispado de Tortosa. Designó patrono del beneficio al heredero de la casa Mascaró de les Torres. La capilla tenía bóveda de arista con nervaduras, un capitel troncopiramidal invertido y dos columnas poligonales. Para nivelar su pavimento con el de la nave se recortó la roca. Un fragmento de cerámica decorada en verde y manganeso aportó un elemento para la datación arqueológica.
Entre las piezas estudiadas destaca un frontal de sarcófago con cinco arcuaciones: las cuatro de los extremos tienen un ciervo, el de la derecha dentro de un escudo, y la central un arco apuntado con una ventana bífora. Este motivo corresponde al emblema heráldico de los Cervelló, señores del castillo. Maria José Sureda, coautora del estudio documental, lo estudió y lo dató entre el final del siglo XIII y el inicio del XIV. La investigación no ha podido establecer su ubicación actual.
La excavación también recuperó 138 monedas de los siglos XIII al XX, depositadas en el Gabinet Numismàtic de Catalunya. El conjunto incluye pugesas de Lleida, un ardite de la Seu d'Urgell y monedas de cinco y diez céntimos del periodo franquista. Su estudio aporta información sobre la circulación monetaria a lo largo de las diferentes etapas de uso del templo.
1400–1705
Las ampliaciones y el acceso a la cuevaCapillas nuevas y un paso hacia la cueva
Entre el siglo XV y el XVIII la iglesia fue creciendo: capillas nuevas, un coro, una sacristía. En el siglo XV se hizo un porche que, según los arqueólogos, era el primer tramo de un paso hacia la cueva, donde estaba la cámara de la Virgen. En 1584, una sacristía nueva lo dejó inútil.
Las reformas de los siglos XV al XVIII modificaron las capillas, los espacios de servicio y la comunicación entre la iglesia y la cueva.
En la primera mitad del siglo XV se construyó un pórtico paralelo a la fachada de mediodía, con arcos apuntados de grandes dovelas de piedra tosca. Según la interpretación arqueológica, formaba el primer tramo de un paso que comunicaba la iglesia con el camarín de la Virgen, situado en la cueva natural bajo el ábside.
La leyenda del pastor, la descripción de Castellanos y los restos del paso porticado muestran, desde perspectivas diferentes, la vinculación de la cueva con el culto a la Virgen. La relación entre las diversas disposiciones del camarín requiere, sin embargo, una lectura cronológica de las fuentes.
En 1557 se construyó una segunda capilla al norte, de planta trapezoidal, con bóveda de arista de ladrillo y nervaduras sobre ménsulas decoradas con figuras de ángeles. También se dispuso un coro elevado en el tercio de levante de la nave. El estudio arqueológico aporta una datación para estos elementos, descritos posteriormente por el arquitecto restaurador.
En 1584, el vicario general autorizó la construcción de una sacristía: un cuerpo cuadrangular adosado al ángulo sudeste, con un osario debajo. La obra inutilizó el paso porticado que comunicaba el templo con la cueva.
En 1705, el rector Diego Ortiz obtuvo licencia para construir una capilla dedicada al Santo Cristo en la fachada de mediodía, aprovechando y tapiando dos arcadas del pórtico. A esta fase también se atribuyen un coro nuevo, tres osarios (uno en el centro del presbiterio), la elevación de la pila bautismal sobre un podio y el primer pavimento de baldosas de toda la iglesia, levantado durante la excavación de 1985.
El mismo rector, citado como Diego Hortiz en la documentación del pleito, promovió años después la construcción de una sepultura dentro de la iglesia.
1722–1726
El litigio por el derecho de sepulturaUna tumba y un pleito
En 1722 el rector quiso hacerse una tumba dentro de la iglesia. Los señores del término, los Peguera, se opusieron: decían que solo su familia podía enterrarse allí. Tras cuatro años de pleito, en 1726 ganaron los señores.
Los papeles del juicio copiaron enterramientos de los años 1608 a 1659. Como los libros de la parroquia se quemaron en 1936, estas copias son hoy uno de los pocos rastros que quedan.
El rector Diego Hortiz quiso construir una sepultura para él y sus sucesores dentro de Santa Maria de Foix. Maria y Josep de Peguera i Aymerich, señores del término, se opusieron porque reivindicaban el derecho exclusivo de su familia a recibir sepultura en el templo.
El pleito se inició el 3 de agosto de 1722. La autoridad eclesiástica de Barcelona resolvió a favor del rector aquel octubre, pero la curia de Tarragona revocó la decisión el 16 de diciembre de 1726. La sentencia ordenaba retirar las baldosas de colores que delimitaban la sepultura y restituir el pavimento.
El texto describe la sepultura señorial como un sepulcro en el pavimento, con las armas de la familia y una cripta excavada debajo. Queda pendiente determinar si se conservan vestigios y cómo los afectó la restauración.
La documentación del litigio tiene un valor añadido: reproduce partidas de enterramiento de 1608 a 1659 consultadas en el archivo parroquial por las partes. Constan los nombres de Torrents, Jerònima, Rafecas y Gabriel Urgell, así como el de Pere Joan Vallès, rector desde el 20 de noviembre de 1659.
La destrucción de los libros parroquiales en 1936 otorga un valor especial a estas transcripciones. El impreso del pleito conserva información procedente de registros que ya no se pueden consultar en su forma original.
hacia 1811–1814 Fecha sin confirmar
El santuario en un mapa militarUn mapa de militares
Un croquis militar del siglo XIX, probablemente de la Guerra de la Independencia, dibuja el camino de Vilafranca a la Llacuna. Del santuario, que entonces era la parroquia, solo dice que está en lo alto de una altura y que lo domina un cerro vecino. Es el mapa más antiguo que tenemos en el que se ve el término de cerca.
Un croquis militar manuscrito y coloreado dibuja el camino de Vilafranca a la Llacuna, con Sant Martí, Torrelles, Foix, Pontons, Marmellà y Fontrubí. No lleva año. El sello con las armas reales dice «1r Exército, Estado Mayor», y las distancias están en toesas, una medida antigua. Primer Ejército era el nombre del ejército de Cataluña a partir de 1811, y por eso el croquis es probablemente de la Guerra de la Independencia. No es seguro: el catálogo solo lo data en el siglo XIX.
El croquis no se interesa por los pueblos, sino por las alturas que los dominan. Del santuario, que entonces aún era la parroquia del término, dice una sola cosa: «La Parroquia de Foix situada sobre una altura está dominada por el cerro C». Es decir, junto a la iglesia hay un cerro más alto, marcado con una C, y quien lo ocupara la tendría debajo. De Sant Martí dice lo mismo con la altura A, y de Fontrubí, que queda «a tiro de fusil» de la altura B.

Es el mapa más antiguo que tenemos en el que se ve el término de cerca: los demás que conocemos son de 1900 en adelante. De lo que le pasó al santuario al terminar aquella guerra habla el capítulo de los rectores: una noche de Todos los Santos, una cuadrilla saqueó la iglesia.
1888–1889
Los testimonios de Gomis y CastellanosDos excursionistas lo apuntan todo
En 1888 y en 1889 subieron dos excursionistas, Cels Gomis y Josep Castellanos, y escribieron lo que vieron. Gomis encontró allí a un rector anciano que vivía solo y no se fiaba de nadie. Cuando le preguntó por la historia de la Virgen, el rector le respondió: «La historia son los goigs.»
Castellanos describió el retablo, las imágenes y los cuadros de la iglesia. Todo aquello se perdió en 1936, y sus notas son uno de los pocos testimonios que quedan.
Los relatos de las visitas de Cels Gomis, en 1888, y Josep Castellanos, en 1889, permiten reconstruir aspectos de la vida y del patrimonio del santuario anteriores a la destrucción de 1936.
Cels Gomis, ingeniero de caminos y folclorista, encontró al rector en la sacristía después de misa. Lo describe como un hombre de edad avanzada que vivía solo y se mostraba desconfiado a raíz de un robo anterior. Cuando le preguntó por la historia de la Virgen, el rector respondió: «La historia son los goigs.»
El testimonio de Gomis describe las condiciones de vida del rector cuatro años antes de su asesinato, en 1892.
Josep Castellanos visitó el santuario el domingo 18 de agosto de 1889, a las cuatro de la madrugada, acompañado del heredero de Can Fanas. Describió el retablo del altar mayor, que calificaba de «antiquísimo y notable»; las imágenes de la Virgen del Rosario, de Santiago a caballo y del Arcángel Miguel en los altares laterales; dos cuadros, uno de San Juan Bautista y otro del Arcángel Miguel sepultando al Diablo en el Infierno; y un cuadro caligrafiado sobre la institución del Rosario, hecho en Barcelona en el siglo XVII.
Estos elementos se perdieron en 1936. La descripción de Castellanos constituye un testimonio escrito del patrimonio desaparecido.
1892–1896
El asesinato del rector y el traslado de la parroquiaEl crimen de 1892
En el siglo XIX el santuario quedaba lejos de todo, y lo asaltaron varias veces. Según un periódico de la época, el rector quería construir una iglesia nueva en un lugar menos expuesto.
No llegó a verla. El 6 de agosto de 1892 lo mataron unos asaltantes que, según las crónicas del juicio, habían salido del Vendrell a medianoche. Tenía 72 años y vivía allí solo. Al año siguiente, la parroquia se trasladó a la iglesia nueva del Terme, y el templo del cerro quedó como santuario.
El juicio terminó con cinco condenas a muerte. Cuatro de los condenados fueron ejecutados en Vilafranca en 1896, ante unas veinte mil personas, según las crónicas. Fue la última ejecución pública de la villa.
Las fuentes documentan diversos episodios de violencia en el santuario durante el siglo XIX. En 1828 se produjeron robos en la iglesia y en la rectoría. El relato de Gomis de 1888 recoge otro robo sufrido por el rector.
El artículo Santa María de Foix. Estadística funesta, publicado en El Labriego de Vilafranca en enero de 1896, presenta una relación de los rectores del siglo XIX y de los episodios de violencia que los afectaron. Es un relato retrospectivo de prensa, que conviene distinguir de la documentación judicial de los hechos.
Episodios recogidos por El Labriego en 1896
hasta cerca de 1815 · Josep Serrador
Saqueo de la iglesia por una cuadrilla de bandoleros la noche de Todos los Santos, después de la Guerra del Francés
1815-1840 · Feliu Savall
Asalto por el campanario en 1832 y corte de las cuerdas de las campanas para impedir el aviso al somatén. Fusilamiento del rector en 1840
1840-1867 · Francesc Vidal
Asalto la víspera de Todos los Santos de 1844: un grupo que simulaba una peregrinación ata y amordaza al rector al pie del altar
1867-1892 · Josep Pallarols
Robos en 1873, 1875 y 1877. En 1890 se localiza el cuerpo de la criada, degollada, dentro del pozo
El artículo relaciona episodios de violencia con cuatro rectorados sucesivos. El aislamiento del santuario, a media hora del pueblo según las fuentes de la época, es un elemento relevante para estudiar las condiciones de seguridad de la parroquia.
Según el mismo artículo, Pallarols había empezado a reunir fondos para construir una iglesia y una rectoría en un lugar menos expuesto, manteniendo el santuario como lugar de romería anual. Habría anunciado el proyecto a los feligreses el día de Pentecostés. El periódico sugiere una relación entre esta iniciativa y el asesinato, pero no aporta ninguna prueba:
Sus santas palabras fueron quizás su sentencia de muerte. Dos meses después, en 6 de agosto de 1892, unos malvados le asesinaban villanamente.
El rector fue asesinado el sábado 6 de agosto de 1892, día de San Salvador. Según las crónicas del juicio, los asaltantes habían salido de El Vendrell a medianoche. El juez municipal Sebastià Güell situó el crimen entre las cinco y las seis de la mañana. Los feligreses encontraron el cuerpo al día siguiente, domingo 7 de agosto, fecha que recogen los catálogos consultados.
El rector tenía 72 años, vivía solo y ejercía en Foix desde 1867. Las noticias de agosto de 1892 recogen las grafías Josep Payerols i Junyent y Pallerols; en 1896, la prensa de Vilafranca utiliza Pallarols. Las variantes deben tenerse en cuenta en la búsqueda documental, sin atribuir su origen a una causa que las fuentes no permiten establecer.
Al año siguiente la parroquia de Santa Maria de Foix se trasladó a la iglesia nueva del Terme, que el mismo rector proyectaba. El templo del cerro continuó como santuario.
En 1898, la crónica de otro juicio lo explica así: después de los saqueos y de los dos rectores muertos, los rectores habían considerado que la iglesia vieja no era segura, y una capilla de Masflorit se había convertido en la parroquia del antiguo término de Foix. El periódico no dice si es la misma iglesia nueva o una capilla que hacía sus funciones mientras tanto.
El juicio se celebró con jurado en la Audiencia de Barcelona en diciembre de 1894 y concluyó con cinco condenas a muerte. Uno de los condenados fue indultado. Los otros cuatro fueron ejecutados a garrote vil en Vilafranca del Penedès el 21 de enero de 1896, ante unas veinte mil personas según las crónicas. Fue la última ejecución pública de la villa.
El fondo parroquial del Arxiu Diocesà de Barcelona conserva dos peticiones de indulto: una carta dirigida al obispado y un borrador de 1896 dirigido al presidente del Consejo de ministros. Estos documentos testimonian las gestiones para obtener el perdón de los condenados.
La prensa de la época señalaba: «En el espacio de 54 años, dos han sido los párrocos asesinados en dicho templo.» El Diario Catalán habla de un rector fusilado cerca del santuario por una partida de miqueletes. El Labriego dice que era Feliu Savall y que en 1840 lo mató una «ronda volante».
1906–1931
El santuario fotografiado antes de la quemaLas primeras fotografías
Cuando la parroquia bajó al Terme, el santuario quedó solo en lo alto del cerro, abierto los días de aplec. Son los años en que llega la fotografía: la más antigua que conocemos es del 1 de abril de 1906. Gracias a estas imágenes podemos ver cómo era todo lo que se quemó en 1936, con las campanas en su lugar y el camino lleno de gente los días de aplec.
Entre el traslado de la parroquia al llano, en 1893, y el incendio de 1936, el santuario quedó solo en lo alto del cerro: sin rector que viviera allí, abierto los días de aplec y visitado por excursionistas. Aquellos cuarenta años son, por suerte, los primeros en que la fotografía llega al término, y de lo que después se quemó queda imagen.
Las cuatro fotografías del exterior que hay en esta sección no se habían publicado nunca. Permiten ver el edificio entero, con la masovería en pie y las campanas en su lugar. Del interior quedan dos más, que están en la sección del crimen de 1892.
Las placas de los hermanos Roig: 1906 y 1913
La fotografía fechada más antigua del santuario que hemos localizado es de los hermanos Roig, del Arxiu Bastardes, y lleva fecha exacta: 1 de abril de 1906. Volvieron el 26 de enero de 1913, y de ese día es la vista que reproducimos aquí, casi desde el mismo lugar. Son placas estereoscópicas, de las dos vistas que se miraban con visor para verlas en relieve; aquí se reproduce la de la izquierda.
El ábside sobre la roca, y el arco de la cueva
Esta vista, tomada desde abajo, muestra de un solo vistazo las dos cosas que hacen singular al santuario: el ábside alzado justo encima del peñasco y, al pie, el arco que cierra la cueva. Es la disposición que Castellanos había descrito en 1889, con la imagen de la Virgen situada encima de la cavidad.
El interior
Del interior del santuario antes del fuego quedan dos fotografías, y ambas están más arriba, en la sección del crimen de 1892, porque muestran la iglesia tal como la conoció el rector Pallarols. Una es del Catálogo Monumental de la Diputación. La otra es una placa estereoscópica de los hermanos Roig, que el catálogo fecha el 26 de enero de 1913, el mismo día que dos placas del exterior.
Se ve el retablo barroco del altar mayor con la imagen en la hornacina central, el candelabro colgado de una cadena, la barandilla del presbiterio y las nervaduras de la bóveda. Una de las dos lleva escrito que el santuario se conservó así hasta el año 1936.
El 22 de julio de 1936 todo eso salió por la puerta y ardió. El alcalde lo resumió en 1941 diciendo que la ermita «quedó completamente destrozada por el incendio» y que no podía calcular su valor. Aquellas dos fotografías son lo que esa frase quiere decir.
Cómo se identifica la placa de los hermanos Roig. El catálogo la titula solo «Interior de la iglesia», sin decir cuál, pero la identificación es segura: comparada con la fotografía del Catálogo Monumental, coinciden el retablo, la hornacina central, el candelabro de la cadena, el arco apuntado abajo a la izquierda, la bóveda de nervaduras y la barandilla del presbiterio. No es la iglesia del pueblo: el retablo de Sant Genís, que conocemos por una postal de antes de la guerra, es mucho más grande, con columnas y hornacinas laterales, y la nave es mucho más ancha. La fecha, en cambio, tiene una duda abierta: es la que da el catálogo, pero las observaciones de la misma ficha remiten a otra excursión, y esto debe contrastarse con el archivo.
Un día de aplec, 1931
La última imagen del santuario entero que conocemos es de Joan Cubells, de 1931, y es la única que muestra a la gente: el camino lleno de personas y de carros subiendo hacia el recinto, en un día de aplec. Cinco años antes del fuego.
1936–1944
El incendio de 1936 y la pérdida del patrimonioEl fuego de 1936
El 22 de julio de 1936, pocos días después de empezar la Guerra Civil, se quemaron los altares y las imágenes de las tres iglesias del término. El santuario quedó destrozado por el incendio. Se perdieron la talla antigua de la Virgen y los libros de la parroquia, con siglos de bautismos y casamientos.
En 1944, una investigación del régimen franquista no encontró a nadie que pudiera dar detalles.
El 22 de julio de 1936, en los primeros días de la Guerra Civil, se produjeron incendios y destrucciones en las tres iglesias del término.
La respuesta municipal del 24 de marzo de 1941, incorporada a la Causa General, describe las pérdidas. Según el informe, en los dos templos del llano se quemó el contenido en la calle y los edificios se conservaron. Las pérdidas de imágenes, altares y ornamentos se valoraban en 60.000 pesetas en la parroquial y en 10.000 en la parroquia de Foix. En cuanto al santuario, el alcalde lo describía como completamente destrozado por el incendio y afirmaba que no podía calcular su valor.
La destrucción afectó a los libros parroquiales del municipio e interrumpió la conservación de las series de bautismos y matrimonios anteriores a la guerra. También desapareció la talla de la Virgen de Foix.
Ella es de madera, está sentada, y tiene la mano drecha larga y llana. La vasquiña de color azul, y el manto dorado. Es morena, y tiene de largo dos palmos, y medio.
Descripción de Narcís Camós, publicada en 1657. En 1889, Castellanos estimó la altura de la talla en un metro, una medida que difiere de la de Camós. La imagen desapareció el 22 de julio de 1936.
El Catálogo Monumental del SCCM conserva fotografías de la talla antigua de frente y de perfil. Son reproducciones de fotografías anteriores, incorporadas al fondo en noviembre de 1977. Permiten estudiar su forma y su estado de conservación antes de la desaparición.
Coloración orientativa basada en la descripción de Camós de 1657. Los originales, sin retoques, se pueden consultar al ampliar cada fotografía.
La imagen vestida
Una reproducción del fondo familia Cuyàs, conservada en el ICGC, muestra a la Virgen con las vestiduras de culto. El manto floreado, el velo, las coronas y el resplandor transforman la silueta de la talla, de la que quedan visibles los rostros y una mano.
El azul y el dorado descritos por Camós en 1657 corresponden a la policromía de la talla; no permiten establecer los colores de los tejidos de esta fotografía posterior. El visor ofrece una coloración orientativa junto al original.
En 1944, a raíz de una pregunta del fiscal de Barcelona de enero de 1943, se pidió al juzgado municipal información para esclarecer los hechos e identificar a los responsables. En la diligencia del 16 de octubre, firmada por el secretario Lluís Morgades ante el juez municipal Elies Rafecas, se hacía constar que no se había localizado a ninguna persona que pudiera dar detalles. El documento atribuía los hechos a gente forastera, sin identificarla.
Esta diligencia no permite establecer la autoría de los hechos. Como el resto de la Causa General, debe leerse en el contexto de la investigación impulsada por las autoridades franquistas, distinguiendo las descripciones de daños de las atribuciones de responsabilidad.
1976–1988
La restauración y los orígenes de Amics de FoixEl pueblo vuelve a levantarlo
En 1978 el santuario era una ruina, y un grupo de vecinos se propuso salvarlo. Los jóvenes subían a retirar escombros, pusieron una puerta para poder cerrarlo y una virgen provisional con velas. Junto a las escaleras, un cartel lo decía bien claro: «De las ruinas hagamos un palacio».
De aquel impulso nació Amics de Foix, la entidad que hoy mantiene este archivo. La Diputación de Barcelona lo restauró entre 1981 y 1987, y el 20 de abril de 1987 se celebró la restauración.
En 1978, un grupo de vecinos impulsó la recuperación del santuario, que se encontraba en un estado avanzado de degradación. Esta iniciativa dio origen a Amics de Foix.
Dos veranos antes, en agosto de 1976, unos cien alumnos de EGB del Col·legi Sant Ramon de Vilafranca habían pasado una semana en Foix quitando las hierbas y los escombros, y el periódico que lo explicaba pedía que los organismos oficiales lo restauraran. La crónica lo llama «la ermita» y lo fecha en 1707, que es el año que lleva el dintel de la ermita del camino: no queda claro si la limpieza se hizo en el santuario o en la ermita.
Antes de las obras, el trabajo del pueblo
Antes de conseguir la intervención de la Diputación, los jóvenes del pueblo ayudaron a mantener el santuario en pie con los medios que tenían. Según el testimonio oral recogido, levantaron andamios, retiraron los restos de los muros caídos que dificultaban el acceso e hicieron los arreglos que pudieron.
Las fotografías de Jordi Valls i Pedrol, fechadas por el catálogo del ACAP el 10 de marzo de 1979, documentan este trabajo entre los escombros y la vegetación. Junto a las escaleras, un cartel expresaba el propósito de la recuperación: «De las ruinas hagamos un palacio».
El mismo testimonio recuerda que colocaron una puerta procedente de Cal Pauguit, que permitía cerrar la iglesia con un candado. En el interior instalaron una virgen provisional con velas. Las fotografías del fondo Romànic del Penedès muestran el acceso acondicionado y aquella imagen, distinta de la talla antigua destruida en 1936 y de la reproducción posterior de Emili Colom. El reportaje no tiene fecha en el catálogo; la comparación con las fotos del SCCM lo sitúa, como hipótesis, entre 1978 y 1981.
El dinero también se buscaba en el pueblo. Por San Juan de 1981, el Club Esportiu Torrellenc organizó un partido a beneficio de la reconstrucción del santuario: los veteranos del club contra el primer equipo, que terminaba la temporada en tercera regional. Jugadores, árbitro y jueces de línea lo hicieron gratis para que toda la recaudación fuera al santuario. En la misma nota, la Junta de Reconstrucció «Amics de Foix» daba el número de una cuenta en la Caixa del Penedès de Torrelles, a nombre de la «Junta Parroquial del Santuari» o de «Amics de Foix».
La restauración de la Diputación
La memoria del SPAL fecha el proyecto en noviembre de 1981 y sitúa las obras entre 1981 y 1987, bajo la dirección de Rafael Vila i Rodríguez, arquitecto del Servei del Patrimoni Arquitectònic de la Diputació de Barcelona. La documentación fotográfica muestra la pérdida de parte del campanario, la degradación de los anexos y el deterioro de los espacios interiores. Memoria del SPAL, p. 129–132 ↗
El pueblo conoció el proyecto antes de que empezaran las obras. El sábado 30 de enero de 1982, en el Casal Torrellenc, el cura de la parroquia y el grupo de Amics de Santa Maria de Foix lo presentaron ante más de un centenar de personas. Vila lo explicó con diapositivas: una restauración por fases, que respetara toda la arquitectura del edificio y en la que las partes nuevas se pudieran reconocer y deshacer. También apuntó que bajo el antiguo atrio podía haber restos de una iglesia más antigua, prerrománica.
Las obras se hicieron por fases. La primera fue del 13 de octubre de 1982 al 29 de abril de 1983 y costó 2.908.335 pesetas. La segunda terminó el 16 de abril de 1984, y las obras se detuvieron hasta la primavera de 1985. La tercera la aprobó la Diputación a principios de abril de 1985, en un paquete de obras de monumentos, edificios y carreteras de más de 404 millones de pesetas.
No todo el mundo estaba de acuerdo. En la primavera de 1983, los semanarios de Vilafranca y la televisión local hablaron de una protesta del pueblo por la manera de hacer las obras. El Ayuntamiento respondió con un comunicado: la protesta era de un grupo pequeño, la iglesia era del Obispado de Barcelona, y era el Obispado quien había aceptado el ofrecimiento de la Diputación. Sobre la queja principal, la antigua escalera tallada en los muros para subir al campanario, decía que se había tenido que anular para poder sostener las cerchas de hormigón armado y el tejado nuevo. El presbiterio, en estado ruinoso, se desmontaría y se reharía de nuevo.
El 3 de diciembre de 1983, el presidente de la Diputación, Antoni Dalmau, subió a ver las obras con el arquitecto, el mismo día en que inauguraba la depuradora de la riera de Foix y la Casa de la Vila ampliada.
Mientras tanto, la gente que se había movilizado por el santuario ya organizaba actividades con el nombre de la entidad. El lunes de Pascua de 1984, que aquel año caía en Sant Jordi, la comisión gestora de «Amics de Foix» organizó una tarde en el Casal Torrellenc: una conferencia del investigador Josep M. Gavín sobre los últimos hallazgos del románico, una película de la restauración de Sant Pere de Ponts, los Petits Cantaires de Torrelles, un recital y la proyección de «Naturalia al Foix», que prestó el Centre Excursionista del Penedès.
Esta película, un cortometraje de la Comissió Cívica del Penedès, filmaba la montaña y el valle del Foix: los riscos, la roca Foradada, las gargantas, los molinos del término municipal y los efectos de los incendios. Se volvió a proyectar en Vilafranca en enero de 1988. Hoy no sabemos dónde está.
La excavación de 1985 formó parte del proyecto de restauración. El levantamiento del pavimento de baldosas atribuido a 1705 permitió estudiar el subsuelo y documentar la sucesión de fases constructivas. Los resultados constituyen una de las bases de esta investigación.
La restauración perseguía dos objetivos: consolidar el conjunto y facilitar la lectura de su evolución histórica. Cuando no se conocía con certeza la forma o la posición de un elemento, se emplearon materiales y soluciones diferenciados para hacer reconocible la intervención contemporánea.
La torre mirador, construida sobre los restos de la antigua masovería, corresponde a esta intervención. También los tonos rosados de los estucos y pavimentos forman parte del proyecto, inspirados en los restos de enlucido rosa localizados durante las obras.
El 20 de abril de 1987 se celebró la restauración. El opúsculo del acto indicaba que aún se preveía completar trabajos aquel verano. La memoria documenta también la nueva talla de Emili Colom, terminada en 1987; las fotografías de 1988 y 1989 muestran el conjunto después de la intervención. Opúsculo de la celebración ↗
Explora el archivo de la restauración 10 fotografías · 1975–1989
Archivo fotográfico
Antes, durante y después de las obras
Las fotografías documentan qué se conservaba, qué se recuperó y qué elementos se incorporaron. Ábrelas para ver el detalle, la fecha y la procedencia.
Leer la arquitectura
El proyecto de restauración
La axonometría de Tetsuo Sato permite entender el conjunto en perspectiva: el templo, los accesos, las terrazas y la torre mirador. Las secciones completan la lectura de los espacios y de la escala.
1303–1936
Los rectores de Santa Maria de FoixLos nombres de los rectores
No hay ninguna lista de los rectores de Foix: los libros de la parroquia se perdieron. La investigación ha ido encontrando los nombres uno por uno, en documentos que hablaban de otras cosas. Sobre todo en contratos de la gente del pueblo, porque el rector también hacía de notario. Hay catorce, de 1303 a 1909, con vacíos de más de cien años.
A lo largo de la investigación han ido apareciendo los nombres de los rectores de Santa Maria de Foix. No provienen de una lista: son nombres encontrados uno por uno, en documentos que hablaban de otras cosas. Esta sección los reúne por primera vez.
Una advertencia antes de leerla. El término municipal ha tenido dos parroquias, Santa Maria de Foix y Sant Genís, y por lo tanto dos rectores a la vez durante siglos. Los nombres de esta lista son los de Foix. Cuando un documento dice solo «el rector de Torrelles», sin más, no se puede saber de cuál de las dos habla, y por eso aquí no consta.
Por qué sabemos los nombres
La mayor parte de los rectores de los siglos XVI y XVII no se conocen por ninguna lista parroquial, sino porque hacían de notario. En el término municipal no había notaría, y el rector de Foix tenía la potestad de extender escrituras: «et eo nomine notarius publicus dicte parrochie», rector y, en ese nombre, notario público de la parroquia. Sus nombres han llegado al pie de los contratos de la gente del pueblo, en los pergaminos que el Ayuntamiento conserva en el Arxiu Comarcal de l'Alt Penedès.
Los libros parroquiales de Foix, que habrían dado la lista seguida, se perdieron. Lo que ha quedado es esto: nombres sueltos, rescatados de documentos ajenos.
La cronología
- 1303Jaume Torra, escrito Iacobus Torra e Iacobus de Turre. Lo conocemos por la visita pastoral de Ponç de Gualba, que lo encontró en situación irregular y lo corrigió.
- 1426Pere Griansola, «rector de la iglesia de Santa Maria de Foix», en un documento del fondo de la Comunitat de Preveres de Vilafranca.
- hacia 1501Ramon Carbó, que consta como fundador de un beneficio en la iglesia parroquial de Vilafranca.
- antes de 1580Antoni Olivella. Se tiene noticia de él porque el rector siguiente sacó copia auténtica de un acta de su manual.
- 1580 y 1584Jaume Francesc Masdeu, que firma como rector y notario de la parroquia dos cartas de pago de dote del término municipal.
- 1617Narcís Torrella, que extiende un traslado auténtico como rector y notario de la parroquia. El apellido es de lectura insegura y debe confirmarse con el original.
- 1659 a 1683 o másPere Joan Vallès, rector desde el 20 de noviembre de 1659, y todavía en activo en noviembre de 1683, cuando actúa de albacea en un testamento. Es el rector documentado durante más años.
- antes de 1705, y 1722Diego Ortiz, que en 1705 obtiene licencia para hacer la capilla del Sant Crist y en 1722 tiene un pleito con los barones de Peguera por el derecho a hacerse sepultura dentro del templo. Ganó el pleito y lo perdió en apelación.
- hasta hacia 1815Josep Serrador. Al acabar la Guerra del Francés, la noche de Todos los Santos, una cuadrilla de bandoleros saqueó la iglesia.
- 1815 a 1840Feliu Savall. En 1832 unos ladrones entraron por el campanario y cortaron las cuerdas de las campanas para que no pudiera tocar a somatén. En 1840 lo mataron, en un registro por unos papeles de guerra carlistas escondidos en la rectoría sin que él lo supiera.
- 1840 a hacia 1867Francesc Vidal. En 1844, la víspera de Todos los Santos, un grupo que fingía una peregrinación lo ató al pie del altar y robó la rectoría. Trasladado a Santa Maria de Bellver.
- 1867 a 1892Josep Pallarols i Junyent, el último rector que vivió en el santuario. Sufrió robos en 1873, 1875, 1877 y 1890, cuando encontró a la criada degollada dentro del pozo. Asesinado el 6 de agosto de 1892. Tenía 72 años.
- desde 1892 o 1893Manuel Socada, el primero que ya no vive en la montaña sino en la rectoría nueva, junto a la carretera. El nombre se lee en un periódico de 1896 y la grafía no es segura.
- 1909Joaquim Estrada. Un periódico de Vilafranca da ese año los rectores «de Torrellas y de Foix», y nombra a dos hombres. Es una lectura deducida del orden de los nombres, no un dato directo, y debe confirmarse en el boletín del obispado.
- 1925Andreu Bonjoch, nombrado ecónomo de Santa Maria de Foix en julio de 1925. La Vanguardia lo escribe Benjoch. Ya no es rector sino ecónomo, y ya no sirve en el cerro sino en la parroquia del Terme.
- 1928Julià Martí Olivé, nombrado ecónomo de Santa Maria de Foix en marzo de 1928.
- 1936Epifani Lorda Roig, nombrado ecónomo de Santa Maria de Foix en enero de 1936, pocos meses antes de la guerra.
Los tres últimos nombres muestran que Santa Maria de Foix siguió siendo una parroquia aparte después del traslado, con capellán propio hasta la guerra. En 1927 la visita pastoral del obispo todavía pasa por ella como por una parroquia distinta de la de Torrelles. Y en diciembre de 1931, en la colecta del obispado para el culto y el clero, Santa Maria de Foix aporta 475 pesetas.
Lo que la lista no dice
Los vacíos son más grandes que lo que hay escrito: ciento veintitrés años entre Jaume Torra y Pere Griansola, setenta y cinco entre Griansola y Carbó, cuarenta entre Torrella y Vallès, y casi un siglo entre el pleito de 1726 y el saqueo de hacia 1815. Cada vacío es una docena de rectores de los que no sabemos el nombre.
Hay un nombre que no está en esta lista y que mucha gente buscaría en ella: Joaquim Socada Olivella, el rector muerto el 16 de agosto de 1936. Era rector de Sant Genís, la parroquia del pueblo, y no de Foix. El acta de 1936 que inventaría sus objetos de valor dice «rector de este pueblo» y los localiza en la casa parroquial de la villa, y el periódico de 1909 lo menciona junto al rector de Foix, que es otro hombre. Es justamente la confusión de la que avisa la advertencia de arriba.
Queda, eso sí, una pregunta abierta. El rector que entra en Foix en 1892 o 1893, al que el periódico de 1896 llama Manuel Socada, lleva el mismo apellido, poco frecuente. Puede ser un pariente, puede ser una coincidencia, o puede ser el mismo Joaquim, mal escrito en el periódico, que habría empezado en Foix y habría pasado después a la parroquia del pueblo. No lo sabemos, y se cierra con el boletín del obispado.
La fuente que ha dado más nombres de golpe es un artículo de prensa de 1896, publicado en El Labriego de Vilafranca con el título «Santa María de Foix. Estadística funesta», que repasaba los robos y las muertes del santuario durante todo el siglo XIX y, de paso, nombraba a todos los rectores. No consta en ninguna bibliografía del pueblo.
El santuario hoy, en 3D
Para terminar, el santuario tal como es hoy. La iglesia se ha hecho con las medidas del proyecto de restauración de Rafael Vila para el Servicio del Patrimonio de la Diputación (1981-1987): la nave de 14,90 por 5,90 metros con la bóveda de cañón apuntada, el ábside semidecagonal inscrito en un círculo de 3,20 metros de radio, las dos capillas góticas y los arcos de los muros, tres de una caña de radio y el cuarto, más grande, de caña y media. La torre, los muros, la escalera y la explanada salen de la fotogrametría del dron, que también hace el terreno de alrededor. Se puede girar y acercar, y con Por dentro se abre por el eje de la nave para ver la bóveda, las capillas y la media cúpula del ábside.
Cargando el modelo…
Arrastra para girar · rueda o pellizco para acercar · clic derecho o dos dedos para desplazar
2023El santuario tal como es hoy. Las medidas de la iglesia salen de los planos y del artículo de Rafael Vila; el resto, de la fotogrametría de 2023. Todo está en metros reales y la aguja marca el norte. La luz es la de las fotografías del dron, el 1 de febrero a mediodía. Las claves de bóveda, la imagen y el mobiliario son aproximados.Planos y medidas: Rafael Vila Rodríguez, SCCM (1981) y SPAL (1989), Diputación de Barcelona. Fotogrametría y fotografías aéreas: Francesc Carbó, 2023. Modelo: Amics de Foix, 2026.
Cuestiones pendientes de investigación
La investigación mantiene abiertas las siguientes cuestiones. Para avanzar hay que consultar documentación, contrastar testimonios y comprobar la conservación de algunos elementos en el lugar.
- Documento de 1067. Consultar la edición identificada y verificar la referencia al castillo de Foix.
- Documento de 1185. Consultar el testamento citado como primera mención de Torrelles, identificado como documento 1160 del volumen III del Cartulari de Sant Cugat.
- Inscripción «Ex-voto 1707». Documentar su estado actual. La fotografía del IPAC reproducida en este artículo confirma su conservación en enero de 2006, en el umbral donde Castellanos la describió en 1889.
- Mesa de piedra del cerro de levante. Localizar el elemento descrito a unos 150 metros del santuario, desde donde el rector bendecía el término municipal por Sant Pere Màrtir, y recoger posibles testimonios.
- Sepulcro de los barones y cripta. Contrastar con el expediente de excavación la sepultura colectiva al pie del altar mayor documentada por la memoria del SPAL, y precisar su relación con los enterramientos de los Peguera.
- Cuadro de las indulgencias. Localizar fotografías anteriores a 1936 que permitan reconstruir su texto.
- La película «Naturalia al Foix». Localizar una copia: la proyectaron Amics de Foix en 1984 y el Cine Club de Vilafranca en 1988.
- La tercera fase de las obras. Encontrar sus fechas de ejecución y su contenido en las actas de la Diputación de 1985.
- Documentación de la restauración. Localizar el expediente completo de la investigación histórica y arqueológica en el Servei del Patrimoni Arquitectònic de la Diputació de Barcelona, para ampliar la información de los estudios publicados.
Lo que todavía no sabemos
La investigación continúa, y hay preguntas que todavía no tienen respuesta. Por ejemplo:
- Qué decía el cuadro de las indulgencias. Una fotografía del interior de antes de 1936 podría permitir leerlo.
- Si la sepultura documentada al pie del altar mayor es la de los señores del término municipal.
- Dónde está la mesa de piedra del cerro de levante, desde donde el rector bendecía el término municipal.
Fuentes documentales y bibliografía
- 1262 · Biblioteca de Catalunya, pergamino 524, registro 22739. Testamento de Guillem de Cervelló
- 1303 · Arxiu Diocesà de Barcelona, Visites Pastorals, vol. I/1, folios 17, 24v y 25
- 1426 · Arxiu Comarcal de l'Alt Penedès, Comunitat de Preveres de Vilafranca, ACAP20-17-T2-1338
- 1501 · Arxiu Comarcal de l'Alt Penedès, capbreus sueltos, ACAP20-2041-T2-583
- 1530 · Biblioteca de Catalunya, pergamino 591, registro 25547. Definición hecha en Torrelles
- 1559 a 1629 · Arxiu Comarcal de l'Alt Penedès, pergaminos del Ayuntamiento de Torrelles de Foix, ACAP20-2062
- 1683 · Arxiu Comarcal de l'Alt Penedès, distrito notarial de Vilafranca, ACAP20-25-T2-4494
- 1657 · Narcís Camós, Jardín de María plantado en el Principado de Cataluña, Barcelona
- 1726 · Sentencia de la Cúria Metropolitana de Tarragona. Col·legi de l'Advocacia de Barcelona
- 1779 a 1969 · Arxiu Diocesà de Barcelona, Parròquia de Torrelles de Foix, fondo núm. 751
- 1888 · Cels Gomis, Butlletí de la Associació d'Excursions Catalana, páginas 266 a 281
- 1890 · Josep Castellanos, Butlletí de la Associació d'Excursions Catalana, páginas 180 a 187
- 1896 · «Santa María de Foix. Estadística funesta», El Labriego, Vilafranca, 31 de enero, páginas 3 y 4
- 1909 · El Labriego, Vilafranca, 27 de junio: los rectores «de Torrellas y de Foix»
- 1906 y 1913 · Arxiu Nacional de Catalunya, fondo Germans Roig (Arxiu Bastardes), ANC1-1360-N-70, N-1884, N-1885 y N-11147
- primer tercio del siglo XX · Arxiu Comarcal de l'Alt Penedès, fondo VINSEUM, ACAP20-1024-N-688 a N-692
- 1931 · Joan Cubells, Arxiu Fotogràfic del Centre Excursionista de Catalunya, Estudi de la Masia Catalana, AFCEC_EMC_X_1784
- hacia 1910 · Geografia General de Catalunya, Província de Barcelona, artículo de Cels Gomis
- 1940 a 1944 · Archivo Histórico Nacional, Causa General, FC-CAUSA_GENERAL, 1602, exp. 17
- 1988 · Rafael Vila i Rodríguez, La restauració de les esglésies de Santa Maria de Foix i Sant Marçal de Terrassola
- 1992 · Catalunya Romànica, volumen del Penedès, Enciclopèdia Catalana
- Memoria del SPAL · Santuari de la Mare de Déu de Foix, p. 129–141. Fotografías, axonometría y secciones
- 1987 · Celebración de la restauración del santuario, 20 de abril
- Arxiu General de la Diputació de Barcelona · Catálogo Monumental del SCCM
Esta es la lectura esencial. La investigación completa tiene 59 citas, 24 referencias y los documentos para comprobarlo todo.
Investigación de Amics de Foix, archivo histórico de Torrelles de Foix. Las referencias permiten consultar las fuentes y seguir las interpretaciones. Comunicadnos cualquier corrección o aportación documental.